"Ménage à trois" en mi matrimonio

El 7 de Julio cumpliremos 10 años de matrimonio.  El tercero en concordia entró hace nueve.

Mi Adorado Esposo y yo tenemos una relación de absoluta intimidad con Don Dinero.  Nos casamos en la playa, en una boda de ensueño. Invertimos en nuestra primera casa y liquidamos el crédito hipotecario en cinco años.  Un año después, terminamos de pagar un segundo terreno.   Nos encanta comer bien, viajar bien y vivir bien. Tenemos seguros, fondos de ahorro, fondo del retiro, un fondo educativo y vacaciones pe-pagadas para todo el año.

Así no empezó mi historia.  Yo vivía en completa desconexión con el dinero.  Sufría de una terrible evasión y ataques de negación.  Pagué infinidad de recargos moratorios en tarjetas de crédito.  Era tal el desorden en mi vida que un día perdí mi chequera en el valet parking.  Lo voy a repetir: PERDÍ MI CHEQUERA. Apenas hace 8 años, cuando llené mi sección de la solicitud del crédito hipotecario yo no sabía cuál era mi percepción mensual.  Un año gasté casi 20mil pesos en revistas... oh sí... incluso en espacio de una semana, había comprado LA MISMA REVISTA repetida.  Varias veces tuve que pedir dinero prestado a mi Adorado Esposo, para completar para la gasolina y la comida de la quincena. Todo esto, mientras era una súper product manager reconocida como highachiever en el trabajo y tenía responsabilidades de millones de dólares. 

Hoy la realidad es bien diferente. 

Creemos en la educación como ecualizador social, hemos invertido ¡como los grandes!  Certificaciones, diplomados en el extranjero, talleres de meditación,  de hypnobirthing y un largo etcétera.  Varias Navidades las pasamos acurrucados en las cobijas planeando nuestro año revisando presupuestos.   Sabemos cuánto cuesta un litro de leche y cuánto gastamos de gasolina.  Todos los meses, sé cuál es el monto de mi liquidación o finiquito –vaya a ofrecerse-. Compartimos nuestras cartas salariales, sabemos cuánto ganamos por hora y con cuántos días de trabajo se pagan unos buenos zapatos.  Nos mantenemos cerca del dinero, todos los días. 

 

Compartimos una formación de ética en el trabajo.  Pero no nos hemos partido el lomo en jornadas de 80 horas, ni somos amarrados solo buscando amasar dinero.   Hemos perdido el interés de las ventas nocturnas y el consumo excesivo.  Somos generosos con nuestros más queridos y nuestras causas sagradas.

Nos ha pegado el desempleo, dos veces y duro.   La salud ha cobrado sus buenas facturas.  

No nacimos con cuchara de plata, y al menos yo, terminé la universidad con una gran deuda de crédito educativo a cuestas.  

Hoy me siento orgullosa de lo mucho que he crecido financiera y espiritualmente.  Mi Adorado Esposo ha sido de mis grandes maestros en este tema.

¿El secreto de nuestro feliz matrimonio financiero?  Desarrollar la Maestría en el Arte del Dinero. 

El dinero es energía; tenemos claro que el dinero es un medio, no un fin.  

Hay dos aristas en esta maestría: interior y exterior.

Internamente, es alinear la cartera con la boca, con el corazón.  Invertir donde decimos que es importante para nosotros.  Es tener una visión y estilos de vida integrales.   Una relación de intimidad es franca en la comunicación y libre de herencias o contratos viejos.   

Internamente he ampliado mi capacidad de recibir, he quemado creencias destructivas sobre el dinero; he aprendido a conectar con ayudas no visibles (ángeles, energía, universo).  He concluido contratos heredados y trabajado en ellegado que dejaré al Pequeño Sibarita.  He estudiado sobre leyes de manifestación, tomado cursos de finanzas emocionales, practicado y refinado mi poder de manifestación. ¿Mi última co-creación? Triplicar el valor de mi fondo de una inversión accionaria.

En el exterior, la maestría en la intimidad con Don Dinero, incluye saber cuánto ganamos, cuánto es el costo de nuestra vida, cómo invertir, programar pagos automáticos.  Es ir a trote en una relación de profunda amistad,  a través de nuestra relación con el dinero.   Dominar el arte del dinero, en el exterior, se ve como tarjetas siempre a raya, sin pagar intereses.  Conversaciones sobre el tipo de cambio, y fondos de inversión.   Es saber identificar una verdadera oferta y programar las vacaciones y viajes con anticipación.   Maestría exterior es dejar un margen grande para ser espontáneos y lanzarnos de fin de semana cuando el antojo nos ataca. 

Leí que los matrimonios pelean por  dinero y sexo.  Curiosamente –o alevosamente- ambos están conectados con el segundo chakra, creación, dinero,  sexo, poder.

Mi Adorado Esposo y yo, disfrutamos la delicia de un segundo chakra bien alineado ;)

¿Cómo quieres que sea tu relación con el dinero a partir de hoy?  ¿Sólida, honesta, firme, libre?  ¿O llena de ausencias, reclamos, vergüenza y dudas? 

Tu relación ideal con el dinero, está a una decisión de distancia.

#YoSoyLibre

P.S. Si estás ha llegado el momento  de profundizar  tu relación con el dinero, elevar tu capacidad de recibir, liberarte de deudas e incrementar los números de tu cuenta de cheques. Escríbeme: Jessica@jessicavazquez.com