¿Esclavo de tus hábitos?

Da flojera hacer un plan financiero y de sueños de vida.

Vivir a la deriva, da más flojera todavía.

 

Levantarse a las 6 de la mañana, EN DOMINGO para entrenar es incómodo

Andarse arrastrando por la vida,  por falta de condición, es incómodo

 

Es duro dejar de comer azúcar y aprender a sentir en lugar de llenarse de chocolate y coca cola.

Vivir con montones de azúcar en las venas, con ansia, la mente nublada y el estómago revuelto, es más duro todavía

 Encontrar un buen trabajo, el proceso de entrevistas, todo es terrible.

Igual de terrible es escuchar las quejas de tu jefe “castrante y nefasto” salir de tu boca por días, meses, años sin hacer nada al respecto.

 Cuesta trabajo aprender a cocinar, y comer solo lo que tu cuerpo necesita. Es triste dejar ir esos hábitos consentidos.

Es más triste dejar de jugar con tus hijos, porque la panza ya no te deja correr tras ellos.

 Liberar a tu cuerpo del exceso puede tardar varios meses

Esos años de todos modos van a pasar, hagas algo o no al respecto.

 

Es aburrido limpiar la casa de chunches y mugres que se han acumulado con el tiempo.

También vivir en un muladar es aburrido

 

Ponerse al corriente en tu pago de impuestos del SAT es una monserga y puede ocasionar náuseas.

Me consta que ver ese mismo pendiente por más de dos años, es más nauseabundo aún.

 Liberarte del exceso puede ser difícil al principio.

Vivir esclavo de tus hábitos y de tus excusas es difícil SIEMPRE.

 Elige tu incomodidad

#YoSoyLibre