¿Te puedo dejar como Tutor de mi Hijo?


Esa llamada hicimos mi Adorado Esposo y yo el miércoles.

 Rumbo a mi #Proyecto42 (cumplo 42 en Febrero), elegí limpiar todos esos “pendientes gordos” de la vida. 

 

Cada quien su testamento. 

En cuatro minutos, CUATRO minutos, nos pusimos de acuerdo. 

Tardamos 90 segundos en dos llamadas, una para tutor y albacea.  Otra para Curador. Ambas personas, para nuestro alivio, aceptaron la misión.

  Sibarita y helados, 2018

Sibarita y helados, 2018

 

En un mes tendremos los flamantes documentos, con varias copias para repartir.

No fue agradable imaginar los escenarios probables.  Si falto yo.  Si faltas tú.  Si faltamos ambos.  Si falta un progenitor y el hijo.  La tensión me apretaba en el pecho, en un sentimiento conocido de tristeza.  Después de los Siete minutos de conversación (al vivir con una personita de 4 años, a veces los acuerdos se hacen entre lavado de dientes y puesta de pijama), nos abrazamos. 

 

Yo tenía las lágrimas agolpadas.

No fue divertido imaginarlo.  Pero en la densidad del duelo, pensé en mi yo del futuro, en mi familia del futuro.  Quiero dejar los menos pedos posibles en una situación de emoción intensa. Eso  me impulsó.  Igual que pagar los seguros,  no me gusta. Pero soy amante de minimizar el riesgo. 

 

El formato para legal incluye varias que confrontan la verdad (entendí tal vez porqué la evasión del trámite).

 

¿Piensa tener más hijos?

¿Tiene bienes en el extranjero?

¿Tiene hijos con otra persona fuera del matrimonio?

 

Listo. Send.

 

¿A poco no sería increíble poder elegir qué heredar?  Sin dudarlo yo heredaría mi tipo de cabello (amo mis chinos), y preferiría no heredar la tendencia de diabetes, presión alta o disfunción tiroidea.

 

Afortunadamente, en temas financieros, sí se puede elegir.  Más allá de la repartición de bienes, se puede construir el legado emocional y la mentalidad de dinero.  Este es el trabajo de mi vida.

Curiosamente (ajá…) escuchaba a Raimon Samsó.  Sus palabras me marcaron.  “Yo entiendo que no lo quieras hacer.  Que te da miedo, te da pereza.  Eso lo entiendo.  Pero por favor, hazlo por tus hijos”.  

 Un día después, hicimos las dos llamadas de 90 segundos.


Hoy te regalo la meditación de cierre que hacemos en #DivinoDinero cuando hablamos del Legado.  Es un audio sereno y amoroso que espero recibas de corazón.

DA CLICK AQUÍ.

Abrazo,

Jess