El Dinosaurio que enseña de dinero...

- "Mamá, pero yo quiero el tiranosaurioooooooo...."

Escena de drama y desesperación en el pasillo de juguetes.

¡Qué rígido parece decirle que NO!

El Sibarita -mi hijo-, tiene 4 años, es una maquinita consumista -gracias Jurassic Park-.

- "No. No es tiempo de juguetes. Esto no está en nuestro plan de prioridades"

Quisiera decirte que aceptó feliz y me llenó de besos con sus enormes ojos.

Pero este fue el día brutal de la maternidad (de la semana, obvio).

Casi sentía mi lóbulo frontal del cerebro endurecerse para mantener el plan: Hijo financieramente fuerte. Foco Jessica. FOCO.

Crédito de fotografía: Kelly Sikkema

Crédito de fotografía: Kelly Sikkema


Esa es la luz que miro al final de todos estos túneles. Es duro, durísimo. Pero elijo este momento de impacto, lo prefiero a tener un hijo débil ante el impulso consumista. Laxo para las tarjetas de crédito, blandengue ante tentación.

Huyo de la puerta falsa de: "No, porque no tenemos dinero", porque eso es mentir. Sería tomar al dinero como chivo expiatorio, en lugar de reconocer que nos toca regresar al gimnasio de las lagartijas emocionales de los límites. ¡Ah, tan simple que sería culpar al dinero... y tan peligroso!

"No. No es tiempo de juguetes. Esto no está en nuestro plan de prioridades", repetí las veces que fue necesario. 

Superé los 30minutos de desbordamiento emocional, con un mantra: " quiero darle todo". Solo que ese "todo" en mi caso significa educarlo en posponer la gratificación inmediata. Ejercitar el auto-control, cultivar el aprecio de la recompensa largamente esperada.

Desde mi linaje, las almas eligen donde nacer. Sé con los huesos que hay dos lecciones que el Sibarita aprenderá conmigo: la fluidez monetaria es una de ellas.

A veces forjar carácter requiere todo lo que tienes...pero puedes estar tranquilo: tienes todo lo que se requiere.

Dos días después visitamos la juguetería por un regalo de cumpleaños.

Respiré profundo, repasamos el plan en el coche, cuando de pronto los ángeles bajaron del cielo y yo escuché:

- "Sí mamá, ya sé que ahora no es tiempo de juguetes. Solo quiero ver el tiranosaurio."

Los milagros existen.



Abrazo,

Jess

P.S. Sabiendo lo que tengo en casa, espero pronto la pregunta: "¿cómo puedo poner el tiranosaurio en el plan de prioridades mamá?" ¡Y ya estoy preparada! Mira Sibarita: se llama PRESUPUESTO. 😈😈😈 Muajajajajaja.