7 lecciones en 21 días de DETOX

“La restricción me dispara la ansiedad.  Yo no soy de DETOX, son muy estrictas.  Detox no va conmigo”.

Ese era mi disco rayado los últimos años.  La verdad es que cualquier intento de dieta, détox, lista de alimentos “permitidos”, me disparaba la Libertad de Autonomía y me rebelaba.  Luego me dejaba tirada en la lona varios meses, juzgando mi falta de carácter y “fuerza de voluntad”.   

El exceso es un semáforo en la vida. 

Después del 21K, me desconecté del cuerpo  y el exceso se hizo presente.   En lugar de flagelarme, pensé: ¿qué sabe a libertad en este momento? PROGRESSSS!

La respuesta fue, un DETOX. Libre de harinas, huevo, café, carne, azúcar, avena, pastas y algunas frutas. Esto es lo que aprendí.

1. Si quieres una mejor vida, hay que hacer mejores preguntas.

En lugar de ¿por qué no puedo con las détox? Mi nueva pregunta, la básica de Coaching 101, ¿Quién serías sin ese pensamiento?  ¿Quién sería yo sin ese pensamiento? Simple, sería alguien que se aventura a una détox.

2.  El pasado no define tu futuro. 

No importa cuántas veces el resultado haya sido diferente al que esperas, la victoria siempre está a la vuelta de la esquina.  Nada es fracaso hasta que tú lo declaras así.  A la Edison, no es que haya fracasado en mis intentos previos, es que no había encontrado el DETOX adecuado para mi. 

3. Hay poder en las palabras.

Todos tenemos palabras “cargadas”.  Para mi algunas son: détox, saludable, permitido.  Se me revuelve el estómago cuando oigo: cenas saludables.  GUÁAAAACALAAAAAA.   Tengo un nuevo vocabulario, que me empodera y me libera de cargas: yo no como saludable, yo como INTELIGENTE, yo como PRO. 

Esta DETOX lo definí como 21 días de descanso para el cuerpo.  ¡Así suena bien atractivo!  21 días de descanso al cuerpo, a la piel, a mi pobrecito atolondrado cerebro.   21 días de consentimiento.

4.       La “fuerza de voluntad” es solo el 15% del éxito.

Primero, prefiero pensar en devoción, en lugar de disciplina y fuerza de voluntad.   Segundo, esa voluntad, ese “sisu” dirían los finlandeses (determinación, coraje, agallas… cojones, pues) es básica y es finita.  Hay que ayudarle al sisu y armar una ecología alrededor que ayude para la meta.  

5.       El respeto al plato (camino) ajeno es la paz.

Mi proyecto DETOX lo mantuve en silencio.  Qué joda es lidiar con las preguntas de ¿y si “puedes” comer esto? ¿y no te estás muriendo de antojo?   Como es un tema vulnerable, preferí no dar detalles.  Qué chistoso, la única persona que me preguntó asombrada: ¿NO VAS A DESAYUNAR NADA MÁAAS? es la TOP METICHE en mi vida.    

Qué chinga.  Como siempre, lo que te choca te checa, así que en un espejote tan grande ya está cañón esconderse.  ¿Cuántas veces yo he juzgado a otros? Por su plato, por su forma de trabajar, o de ser madres?  Chale.

6.   Community Rocks!

La Libertad de Pertenencia es una de las cuatro esenciales.  Conectarse con un nuevo grupo de personas que estamos aprendiendo y caminando juntas es fantástico.  Esta misma estrategia funcionó cuando corrí mi primer 21K.  La comunidad, la ayuda, el contar en vulnerabilidad nuestros tropiezos y compartir ideas.  Gracias a Fernanda, Pati, Maruja, Mariana, Fem, Yanira y Priscila del DETOX0315 por compartir estos 21 días, por sus fotos, por sus ideas de cocina y su entusiasmo.  ¡BUEN CAMINO!

7.   El coaching/mentoring  SÍ funciona.

Claro que hubiera podido hacer mi propio DETOX, eventualmente, sola.   Pero hay una gran diferencia entre darte tu misma masaje en el cuello, y pagar por un profesional! 

Recibir apoyo, guía dejarse orientar es fabuloso.  El coaching es un vehículo para hacer el cambio más fácil, más divertido y más poderoso.  Si además, el coach/mentor ya pasó justo por la misma situación, tiene el deleite de ser inspiración y evidencia de que SÍ es posible. Aplausos para Jazmín Islas de Rutina Saludable, por su entusiasmo y dedicación.

Hoy soy 3.8K y 10 cms más libre que hace 21 días.   Más allá de estos números, reconecté conmigo, con mi confianza de cumplir mi propia palabra. Me conocí mejor, me llevo mis propios factores críticos de éxito que puedo transferir en futuras hazañas.   

Descubrí que los límites generan creatividad.   Aprendí recetas y muchas maneras de comer verduras, je!

¿Cuál es la situación en tu vida que se repite?  ¿Qué te ha impedido avanzar? Esta respuesta, es solo un pensamiento, ¡¡no es la verdad!!  Lo que te ha impedido avanzar es una oración repetida muchas veces en tu mente.  ¿Quién serías sin ese pensamiento? ¿Qué sería posible para ti?

Tu libertad está a un pensamiento de distancia.

#YoSoyLibre