Cuando el exceso no quiere irse...

- Vamos a hablar con el exceso, ¿quieres?

me dijo mi coach la semana pasada.

A mi se me sumió la panza, pues sé de la contundencia de este ejercicio de sanación.  Yo misma he dirigido sesiones así, para dialogar con la grasa en el cuerpo de alguien, o con el perfeccionismo, o con el bloqueo para escribir.

Sé que es de valientes prender la luz y enfrentar esos "demonios".

El exceso en mi vida tenía miedo, porque estaba muriendo.  No quería separarse de mi, y yo tampoco.  Lo entiendo pues han sido más de 20 años de vivir juntos.  Nuestra relación no ha sido miel sobre hojuelas.  Los úlitmos meses he buscado rincones donde se sigue colando, con la intención de "eliminarlo".

Entre lágrimas recibí el mensaje y lancé una pregunta... ¿Cómo te ayudo querido Exceso?

Dos días después, en Viña del Mar, el mar imponente, me susurró la respuesta.  

Aquí lo que descubrí....

Mi filosofía: en los videos, como en la vida: sin filtros y a única toma.